ac/dc: segunda bio en menos de un año

Murray Engleheart / Arnaud Durieux
AC/DC Hágase el rock & roll
GLOBAL RHYTHM
Segunda biografía en menos de un año publicada en nuestro país sobre los AC/DC, tras la que les dedicara en su día Robinbook. Un lanzamiento editorial que en nuestro país ha coincido con el repunte de su ancestral popularidad planetaria gracias a la edición a finales del año pasado de Black ice, su nuevo material tras un montón de tiempo en el dique seco discográfico y que ha venido acompañado del anuncio de los conciertos que próximamente ofrecerán en Madrid y Barcelona que ha revolucionado y de qué manera a su numerosa y acérrima parroquia local. Con un concepto discursivo incisivo y preciso a medio camino entre el relato histórico y la técnica periodística, los autores nos cuentan en este libro, de forma detalladísima, una trayectoria agridulce como la de los AC/DC, sustentada en popularidad por los más de 150 millones de discos vendidos desde su debut a mediados de la década de los años 70. En ese tiempo, sumida en un panorama musical rockero dominado sin ambages por el rock duro de bandas inmisericordes como Led Zeppelin o Deep Purple, iniciaba su carrera el quinteto fundado por los hermanos Angus y Malcom Young, hermanos pequeños aventajados del glorioso George Young, ex líder junto a Harry Vanda de los legendarios Easybeats, aquellos autores de un celebradísimo “Friday on my mind” pero también del no menos imponente “Black is black” que encumbrara a nuestros añorados Bravos durante la década prodigiosa.
La historia de los AC/DC, una estruendosa andadura en la remota Australia que se sustentó, con palabras mayúsculas, sobre un concepto artístico extremado del que nunca se apartarían: esto es, devolver la médula rítmica al rock and roll, despojándolo de cualquier floritura melódica que debilitara su energía más primaria y salvaje. Con su obra, se acabaron las amables tonadas para deleite del público “pijo” y blandorro, destapando aquel tarro de esencias de antaño tan propio de los padres fundadores del género y que ellos proyectaron al planeta barbaridad aumentándolo hasta la enésima potencia decibélica. Y si aquellos barriobajeros intempestivos fueron –como ya se ha apuntado– rácanos abosolutamente en florituras musicales técnicas, nunca escatimaron, sin embargo, otra clase bien distinta de condimentos escénicos como culos al aire, ademanes satánicos, perversos uniformes escolares o indumentaria animalaria que acabarían convirtiendo en rasgos de denominación de origen tan o más propios que sus apabullantes descargas electrónicas. Junto a los hermanos Young, personajes como el malogrado Bon Scott, el desternillante Brian Johnson o el resto de tropa que en uno u otro momento completaron y enriquecieron a la banda más gamberra aparecida jamás en las antípodas, explican sus aventuras, cuitas y miserias en un relato apasionante que destaca, además, por un sinfín de suculentas anécdotas personales y una muy copiosa y reveladora información histórico-musical. A gozar pues…




